Magnífica casa tradicional rehabilitada, con dos viviendas, piscina, amplio jardín, licencia de turismo rural y proyecto de ampliación visado. En un entorno natural privilegiado del pre Pirineo e impresionantes vistas con puestas de sol espectaculares. La finca se asienta sobre una amplia parcela con jardín y piscina ecológica (salina y de liner), además de sistema de riego por goteo. El conjunto conserva el encanto de la arquitectura tradicional de la zona, con arcos del s XII, combinándolo con confort, funcionalidad y unas excelentes prestaciones modernas. Las dos viviendas suman aproximadamente 350 m² construidos, además de terrazas cubiertas y zonas exteriores. Cuenta en total con 5 dormitorios, 4 baños, aire acondicionado con bomba de frío/calor, placas eléctricas de calefacción en todas las habitaciones, ventanas con mosquiteras, acabados y estanterías en madera de enebro.. . Incorpora importantes mejoras orientadas a la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos: 7 placas solares con microinversores, sistema de recogida y almacenamiento de agua de lluvia con depósitos de 8.000 litros, cargador para vehículo eléctrico.. . Además de su atractivo como residencia privada, la propiedad ofrece una excelente oportunidad de inversión en turismo rural de calidad. Cuenta con licencia de apartamento rural de 3 espigas en funcionamiento y optimizable e incluye un proyecto visado para ampliar la construcción con dos apartamentos adicionales, permitiendo incrementar considerablemente la capacidad y el potencial del negocio. Asimismo, existe posibilidad de edificación adicional en la parcela urbana del jardín. Incluye una parcela trasera de unos 1.000 m2 con terrazas y algunos frutales y olivo y otra de aproximadamente 1.200 m² frente a la casa, ampliando aún más las posibilidades del conjunto. Una propiedad con carácter, privacidad y espectaculares vistas, rodeada de naturaleza y con un enorme potencial tanto residencial como turístico. Ubicada en un bonito pueblo, en lo alto de un mirador natural entre los valles del Cinca y del Ésera, donde escuchar el silencio. Allí la calma y las vistas panorámicas al Pirineo, y sus poéticos amaneceres y puestas de sol, aportan un valor excepcional e intangible a la propiedad. ***Opción a gran finca rústica de 3 hectáreas de encinar, a solamente 10 minutos a pie de la casa***